LOADING CLOSE

STS 205/2018 de 11 de abril, sobre la eficacia transaccional de los acuerdos de reducción de la cláusula suelo.

STS 205/2018 de 11 de abril, sobre la eficacia transaccional de los acuerdos de reducción de la cláusula suelo.

Esta reciente STS, se cuela entre nosotros sin hacer mucho ruido, a pesar de que la doctrina que contiene (Pleno Civil), es una bofetada en toda regla a los derechos de los consumidores.

No sólo contradice numerosas SSTS que nos decían con criterio estricto que lo que es nulo de pleno derecho no es convalidable, sino que fija una doctrina conforme a la cual, los acuerdos suscritos por consumidores con los bancos tras la STS de 9-5-2013, conforme accedían rebajar temporalmente (o definitivamente) los topes suelo a cambio de una renuncia a insta la acción de nulidad de la cláusula, deben considerarse transacciones eficaces, que implican una renuncia válida al derecho a instar la acción de nulidad al consumidor. ¿A que suena increíble?

Así, los consumidores que en su día firmaran ese acuerdo redactado y predispuesto por el banco, conforme se le rebajaba el tipo suelo a cambio de renunciar a acciones, se quedan sin acción y derecho. Me quedo boquiabierto. Se saltan la doctrina sobre la nulidad de pleno derecho; se saltan el hecho de que estemos en materia de orden público europeo (artículos 6 y 7 de la Directiva 13/93); y se saltan el hecho de que dichos acuerdos fueran una “maniobra” de los bancos para obtener una renuncia a acciones (que muchos consumidores asumieron como válidas, aunque no lo fueran), sabiendo que en caso de ser demandados, iban a tener que devolverlo todo.

Si la lectura de la sentencia resulta desconcertante, la del voto particular del magistrado Fco. Javier Orduña, me parece una lección magistral de derecho de consumo desde la óptica de la Directiva 13/93 y la doctrina del TJUE. Debo pensar que el asunto se vota en el Pleno y se redacta la sentencia sin conocer el texto del voto particular, porque si los magistrados de esa mayoría, han leído el voto particular, y pese a ello han mantenido la postura y el voto, es que algo raro está pasando. Resulta bastante obvio, por no decir algo más severo, que esta nueva doctrina, no puede pasar el examen del TJUE.

Otorgar valor y eficacia jurídica a la renuncia de acciones incorporada a esos acuerdos predispuestos por los bancos a cambio de las rebajas temporales del tipo suelo, y calificarlo como una “transacción” del 1809 cc, dejando sin acción al consumidor que accedió a firmar para poder oxigenar la economía doméstica en la peor de las crisis, me parece una aberración jurídica y una indecencia ética. Si esa manifestación predispuesta por los bancos para que el consumidor renuncie a sus derechos, tiene valor y eficacia suficientes, no entendemos el nulo valor que se le viene otorgando a la intervención notarial en las propias escrituras en las que constan las cláusulas abusivas. Vamos, que lo que el consumidor firma ante un Notario que afirma haber informado, no vale porque debemos suponer que en realidad, no se informó. Pero en cambio, cuando al consumidor se le pone el acuerdo privado de rebaja del suelo a cambio de una renuncia de acciones, entonces sí. Debe ser que los Notarios, no son de fiar.

Deja un comentario